Centro floral elaborado con una docena de claveles blancos y rojos, una composición sencilla, elegante y llena de simbolismo. Los claveles blancos representan el recuerdo puro y eterno; los rojos, el amor y la admiración hacia quien ya no está.
Ideal para rendir un homenaje sobrio y sentido en el Día de Todos los Santos, aniversarios o momentos de despedida. Su formato es práctico y estable, pensado para colocar en cementerios o nichos.
Una forma hermosa y discreta de honrar la memoria de tus seres queridos.
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